Nuestro Modelo

No es solo otro programa de becas. No es solo otra tienda textil de comercio justo. No es solo otra agencia de viajes. Es todo eso en uno.

 

Ante problemas complejos se deben aplicar soluciones interdisciplinarias complejas. Por lo tanto, hemos creado una organización múltiple que combina dos empresas sociales y un programa de caridad para abordar colectivamente nuestro objetivo.

 

A través de nuestro modelo, todas las generaciones (desde jóvenes a ancianos), titulares de derechos (miembros de la comunidad y artistas) y muchas partes interesadas (dueños de negocios, turistas y consumidores) participan activamente en cambiar el ciclo de opresión sistémica. A través de Mosqoy, la cultura y la economía se apoyan mutuamente, en lugar de luchar entre sí.

 Tres jóvenes quechuas con sombreros tradicionales con cuentas

El Problema:

Mosqoy comenzó después de que Ashli Akins fuese testigo de una falsa dualidad que se desarrollaba continuamente en las comunidades del Valle Sagrado de Perú: un choque entre la revitalización cultural y el desarrollo económico.

 

Mientras las mujeres y los ancianos indígenas Quechuas intentan mantener viva su cultura frente a un mercado capitalista globalizado, los jóvenes de la región intentan captar nuevos sectores laborales que aparentemente están al alcance de sus manos, pero al mismo tiempo son inalcanzables.

 

Tanto la competencia con imitaciones sintéticas hechas a máquina como la discriminación contra la cultura indígena Quechua han llevado a un declive a de la tradición textil, un sistema de conocimiento culturalmente rico que por generaciones ha proporcionado empoderamiento y voz a las mujeres campesinas indígenas. Debido a que la tradición textil se transmite oralmente los ancianos temen que, dentro de esta generación, si los jóvenes no aprenden el arte, éste desaparecerá.

 

Por el otro lado de esta dualidad, nuevas oportunidades de trabajo están aparentemente al alcance de los jóvenes de estas comunidades, a medida que surgen hoteles, carreteras y restaurantes. Pero debido a que esta es la primera generación en trabajar en estos nuevos sectores laborales, sus maestros y padres no pueden capacitarlos en las habilidades que necesitan para ser empleados, y la mayoría de los jóvenes no cuentan con los fondos para recibir capacitación formal. Por lo tanto, los jóvenes locales quedan desempleados, ya que los jóvenes de otras ciudades compiten fácilmente por los empleos locales.

 

Millones de dólares ingresan a esta región, representando un enorme crecimiento económico y una prosperidad a un país de “ingreso mediano”.  Pero el dinero no pasa a manos de las familias locales y no se distribuye de manera que quienes enfrentan las consecuencias del desarrollo puedan cosechar los beneficios.

Cultural threat and unsustainable development cycles. Globalized marketplace and discrimination leads to loss of language and culture. Poverty and new job market without local training leads to unemployment and increased poverty.

Binario que representa la falta percibida de opciones que enfrentan los tejedores Quechuas, por Ashli Akins, 2013, En defensa del artista, tesis de maestría, Universidad de Oxford.

Estos dos ciclos viciosos, de pérdida cultural y pobreza, son las historias invisibles que subyacen a toda la belleza. Muchos miembros de la comunidad (jóvenes, ancianos y familias) de la región sienten que deben elegir entre mantener viva su cultura y desarrollarse económicamente.

Nuestro Modelo de Trabajo:

Hemos creado un sistema múltiple para combatir este desafío, uniendo a los ancianos y jóvenes en la lucha contra la pérdida cultural y la pobreza sistémica. Nuestro Mosqoy Peruvian Textiles apoya a los tejedores indígenas que practican su tradición textil para mantener viva su cultura mientras estabilizan económicamente a sus familias y comunidades. Nuestro Mosqoy Field School trabaja para cambiar los efectos del turismo y el desarrollo de negativo a positivo, educando a los consumidores y viajeros sobre cómo ser huéspedes más responsables cuando visitan tierras indígenas sagradas, tanto aquí en Perú como en todo el mundo. Las ganancias de estas empresas sociales respaldan nuestro programa de caridad, el Mosqoy Youth Program, el cual apoya a los jóvenes más prometedores de estas comunidades para encontrar empleo en los nuevos sectores laborales de sus regiones, al proporcionar becas educativas postsecundarias.